21.11.09

LOS MIEDOS

"Dejad que luchen la verdad y la mentira¿ cuándo fue vencida jamás la verdad en una lucha abierta". Milton.

Dijo Charles Bradlaugh" la verdad tiene laureles tanto para el vencedor como para el vencido: para el Vencedor porque ha mantenido la Verdad y para el vencido porque su derrota lo ha coronado con una Verdad que no conocía".

En estos tiempos de inseguridad y desorientación, de falta de gobernabilidad, el miedo se ha apoderado del hombre. Éste tiene miedo de perder el trabajo, la amistad, el amor. Teme perder la vida en una ciudad cada vez más violenta. Tiene miedo al futuro. Más aún...duda si hay un futuro.
Hay miedos que son innatos en el hombre, que subyace en el mismo instinto de conservación de la especie: miedo a lo desconocido, al dolor, a la muerte.
Pero también hay miedo que son producto de un error en la forma de razonar, tales como el miedo al fracaso, no ser comprendido,no ser amado, a la traición, a la pérdida, miedo a no poder. Estos miedos , por lo general son el resultado de la inseguridad, la falta de autoestima, la desvalorizacion, la perdido de la confianza en sí mismo.
Pero también hay miedo sin causa justificada. Éstos responderían, según los griego clásicos, a "impulsos celestes". A estos miedos, los de la Hélade les llamaban terror pánico ; estos miedos paralizan, contagian y limitan.
Precisamente Montaigne en sus Ensayos pone un ejemplo de este miedo. Dice el ensayista francés, que "pueblos y ejércitos enteros veíanse con frecuencia poseídos por estos miedos. Tal fue el que produjo en Cartago una desolación horrorosa. En esa ocasión se oían voces y gritos de espanto sin una causa justificada; veíanse a los moradores de la ciudad salir de sus casas dominados por la alarma, atacarse, herirse y matarse unos a otros como su hibiesen sido enemigos que trataran de apoderarse de la ciudad. Todo era desorden y tumulto hasta que, por medio de oraciones,se aplacó la ira de los Dioses ".
Esta referencia de Montaigne la traigo a propósito de la violencia que estamos sufriendo los ciudadanos de este país en que parece que se ha apoderado de nosotros el miedo pánico. Nos matamos unos a otros, nos agredimos sin una razón que justifique la acción, la delincuencia y la corrupción se ha vuelto tan impune que me hace pensar que estamos bajo los efecto de la ira de los Dioses frente a tanto inmoralidad. Con el agravante que nosotros, cientificistas, incrédulos y materialistas, no tenemos la devoción de aquellos griegos que hacían oraciones para aplacar la ira de los Dioses. Para nosotros este acto mistico, que actuaba positivamente en aquella mentalidad antigua, trayendo la paz, la armonía y la felicidad, es superchería. Así que encima de todos nuestros males no tenemos instancia divina a la cual recurrir para aliviar tanto dolor social.
Pero también, por miedo, podemos llegar a realizar actos que luego pueden ser definidos como actos heroicos. Cuenta Montaigne al respecto que en la primera batalla que los romanos perdieron contra Aníbal, bajo el consulado de Sempronio, un ejército de diez mil infantes, a quienes acometió el espanto, no viendo por donde escapar cobardemente, se lanzó a través del gruesso de las columnas enemigas, a las cuales deshicieron por un esfuerzo maravilloso de valor, provocando gran mortandad entre los cartagineses.
La vergonzosa huida les costaba lo mismo que una gloriosa victoria. En este caso el miedo impulsó al valor. Porque es el límite entre la vida y la muerte.Es jugarse el todo por el todo, que no lo vemos en nuestros representantes que ceden cobardemente ante el caudillo despótico, que al decir de Napoleón Bonaparte, lo único que saben es encotrar el precio que tiene cada uno para comprarlo. Napoleón , un conocedor de la psicología humana´decía, " todo hombre tiene su precio, el arte consiste en saber cuánto vale".
De los tres miedos, el que es fruto de nuestra forma de razonar, de enfocar la vida, sí puede remediarse mediante el desarrollo del valor, el opuesto al miedo. El hombre valiente no experimeta temor, mientras que el cobarde está siempre lleno de angustia. El valor es un acatamiento a las órdenes de la razón y la razón ordena escoger siempre el partido del bien.
Por eso digo que el miedo al fracaso, a no ser comprendido , a no ser amado, a la traición, o a la perdida, es fruto de la forma equivocada de pensar. Y esto nos deja estupefactos, los cabellos se nos erizan, la voz queda estrangulada", como diría Virgilio en la Eneida. Es el horror que aleja la energía de mi corazón", como diría Ennio. El Más Celeste Valor es luchar por la Verdad.

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