LA CRISIS INTELECTUAL
En la anterior nota, enumeré las siete crisis que estamos sufriendo los hombre de este comienzo de siglo. Y comparadas con las siete plagas de Egipto, en la versión bíblicas del castigo de Dios a la concepción intelectual del hombre, creo que en este momento está ocurriendo algo parecido que podríamos definir como la crisis intelectual sobre la visión que tenemos del hombre.
El valor humano , el hombre para nuestra época ha perdido sentido, no tiene el significado que le daban los pensadores de otros tiempos, como por ejemplo, un Platón, para quien “era un Dios pero lo había olvidado”; para un Séneca o un Epicteto, quienes educaba al hombre dentro de una filosofía de abstención y de resistencia del carácter para sobreponerse a las diferentes dificultades de la vida. Vida, que era conceptuada como una posibilidad de experiencia y no simplemente de placer. Más aun, como diría la filosofía vedanta o el mismo budhismo,” lo que hace sufrir al hombre es la ignorancia de la búsqueda del placer desenfrenado”.
Y aquí tenemos los tres venenos que nos ha llevado al dolor: la ignorancia, el deseo descontrolado por las cosas y la perversión , la criminalidad, la insensibilidad ,para conseguir únicamente el placer. La actual crisis financiera que vive el mundo es el resultado del triunfo de la filosofía hedonista que propugna el placer a toda costa. Así vemos como los hombres se prostituyen , entregan su ser, sus principios, sus ideas o creencias al mejor postor. Esto lo vemos en un contexto social en la Argentina donde los que deben brindar ejemplos de fortaleza intelectual cambian de bando, así como cambian de corbata, y si son rojas mejor, porque quien los observa miran la corbata y no el rostro grasoso de su falta de valor para mantener sus ideas, principios o dignidad.
Este fenómeno de crisis intelectual, no es exclusivo de la Argentina, es mundial, porque los hombres de nuestro pasado reciente pertenecen al paradigma anterior , que se caracterizó por un modelo de vida guiado por una moral filosófica y no una moral religiosa . En otros tiempos tenía valor, el “ apellido”, la “ familia”, la “ tradición” y aún el “ lugar”de origen. Estos valores eran inculcados por una intelectualidad inspirada en los filósofos moralistas. Para nuestros intelectuales, los de este siglo, esos filósofos han quedado superados por el tiempo, pero estos filósofos modernos no son capaces de pensar, inculcar o difundir los nuevos pradigmas de estos tiempos. Estamos en un vacío intelectual, en una crisis existencial.
Cuando la “ inteligencia” está en crisis, sobreviene la confusión , la desorientación, el desorden, la inmoralidad y todas aquellas conductas que se ocultan, al menos por vergüenza ,en la oscuridad de la historia.
Dicen las doctrinas “ esotéricas” que los ritmos históricos son regidos por momentos cósmicos, los humanos somos dentro de ese contexto, un reflejo de los cambios cósmicos; en consecuencia nuestras ideas responden rítmicamente al acontecer universal. No es casual que la intelectualidad esté en un “ cono de sombra” , relatando o expresando las crisis existenciales de los autores, es resultado de una “ onda” de recambio de paradigmas, es como un período de neutralidad. Los neutros no tienen la fuerza para cambiar porque son el punto culmine de lo viejo que tiene que morir y de lo nuevo por nacer.
Si pudiéramos medir el estado de la neutralidad podríamos comprender la razón de ser de la crisis de la intelectualidad y aceptar que algo va a nacer con la fuerza de la idea , del pensamientos, de la conducta, del propósito, de la moda, y todo lo que definirá una nueva era. Hay estamos al final de una de ellas, y aun no ha nacido la que la reemplazará, por eso estamos en un cono de sombra donde todo lo que debe morir trata de sobrevivir. No podrá ocurrir esto, porque ya fue su tiempo. Hoy asistimos a la muerte de un sistema financiero que no supieron prevenir los intelectuales.- Estos intelectuales, que tienen posibilidades de publicar, difundir, alentar también se equivocaron en la década del sesenta ,porque entendieron mal el mensaje cósmico que decía “ transformar” y ellos interpretaron “ destruir”. Este sistema financiero que está en agonía debió morir en la década del sesenta, reemplazado por un sistema de equilibrio económico, de armonía, de amor, pero los “ intelectuales” alentaron a las juventudes para destruirlo y con eso prolongaron unos años su vida y con ello el dolor que produce el desequilibrio entre los hombres. Entre los pliegues del desequilibrio apareció el hedonismo como tabla de salvación a la angustia de no saber que hacer y el resultado es que hoy la humanidad asiste a un panorama desolador en todos los campos, empezando por el campo humano ,que busca a través de los adormecedores, no pensar. El problema es que somos hombres y nuestra función es pensar. Así que a pensar en un nuevo mundo. En mi próxima nota la crisis moral y el papel de las religiones reveladas.
Etiquetas: la crisis intelectual

1 comentarios:
Buenisima la reflexión sobre la crisis intelectual. Siento que, a pedazos, se cae el viejo mundo, que como dice Guillermo debió terminar en los 60.
En esos gloriosos años aparece la generación del Arco Iris, en esos años hay un rebrote de creatividad que fue ahogado por los adoradores de la muerte, por todos esos seres oscuros que no pueden vivir sin la materialidad exagerada. ¡Que mal nos ha ido por cortar esos brotes!!! La evolución se cumple a raja tablas, podran retrasarla pero no destruirla. Los años 70 fueron de represión, los señores de la soberbia y la intolerancia pasaron a los primeros planos. La sabiduría, la piedad y el orden armónico tuvo que esconderse entre los ultimos reayitos de luz. Seguramente ahora, prontito, esos rayitos se harán uno solo y como las explosiones solares podran hacer retroceder las tinieblas de la ignorancia y acallar los ultimos gemidos de la cancion de cuna negra. Gracias Guillermo, tus escritos motivan a la reflexión.
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